Salvación

DOCTRINAS MORMONAS DE LA SALVACIÓN: DOS TIPOS DE SALVACIÓN MORMONA


1. Salvación Incondicional (General) 

Este tipo de salvación con el tiempo llegara a toda la humanidad, a excepción de los “hijos de perdición.” Por gracia, todas las personas pueden tener un cuerpo resucitado. 

Nota: El término “hijo de perdición” se usa en el mormonismo para describir una persona que ha tenido la revelación de la luz verdadera del evangelio restaurado en si mismo, pero después se ha alineado a Lucifer, entrando a la plena rebelión. El término muchas veces se aplica a un ex-mormon que ya habla contra los errores del mormonismo.  


2. Salvación Condicional (Individual) 

Se le hace posible a una persona morar en el reino celestial donde están Padre Celestial y Jesucristo. Es gracia (cuerpo resucitado) juntado al evangelio de obediencia (buenas obras). Esta salvación requiere fe, arrepentimiento, bautismo, recepción del Espíritu Santo, y una vida continua hasta el final de esta vida de probación (Doctrina y Convenios 20:29, II Nephi 9:23-24) 

(Véase Doctrina Mormona pp. 667-668).

"Si no hubiera sido por José Smith y la restauración, no habría salvación. No hay salvación fuera de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días” (Doctrinas de Salvación Vol. 2 pp. 1-350).


 “…una de las doctrinas falsas que se encuentran en el cristianismo moderno es el concepto de que el hombre puede alcanzar la salvación (o sea el reino de Dios) por la gracia solamente, sin obediencia. Esta doctrina que destruye el alma tiene el obvio efecto de hacer que el individuo rebaje su determinación de ajustarse a todas las leyes y ordenanzas del evangelio, determinación esencial para hacer realidad la obtención de la recompensa” (Doctrina Mormona p. 670).


“No es ningún secreto que muchas cosas falsas, vanas e insensatas se les enseña en el mundo sectario e incluso entre nosotros acerca de nuestra necesidad de tener una relación especial con el Señor Jesús.... Hay todavía otros que tienen un celo excesivo que causa que vayan más allá de la marca. Su deseo para la excelencia es excesivo. En un esfuerzo por ser más verdadero que la verdad se dedican a ganar una relación especial y personal con Cristo, que es a la vez incorrecto y peligroso. Digo peligroso porque este camino, sobre todo en la vida de algunos de los que están espiritualmente inmaduros, es una afición del evangelio que crea una malsana más-santo-que-tú actitud. En otros casos, lleva al desaliento ya que el buscador de la perfección, sabe que no vive de la manera que él supone que debe. Otro peligro es que aquellos que participan a menudo comienzan a orar directamente a Cristo, por alguna amistad especial que sienten se han desarrollado” (traducido de la versión en ingles de: ¿Cuál es nuestra relación con los miembros de la Deidad?, Bruce R. McConkie del Consejo de los Doce en un devocional de BYU 02 de marzo 1982, Church News, semana que terminó el 20 de marzo 1982, p. 5). 


En contraste, la Biblia proclama la importancia de conocer a Jesús y ser Su discípulo…

 

“…si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia; más con la boca se hace confesión para salud [salvación]. Porque la Escritura dice: Todo aquel que en Él creyere, no será avergonzado…. Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo” (Romanos 10:9-13).


 “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú...” (Hechos 16:31).


“…por éste [Jesús] os es anunciada remisión de pecados, Y de todo lo que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en éste es justificado todo aquel que creyere” (Hechos 13:38-39).


“Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios. Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿Puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez. …como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado; Para que todo aquel que en Él creyere, no se pierda, sino que tenga vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (San Juan 3:3-16).


Nota: Este pasaje no se refiere al bautismo en agua. "Agua" es correctamente interpretado en el sentido de "carne" o el nacimiento físico, como cuando el agua de una mujer se rompe durante el parto.


¿FE Y LAS OBRAS?  

El mormonismo enseña que la salvación se logra a través de una mezcla de fe y las obras. Este es un concepto que es condenado en la Biblia: “… el hombre no es justificado por las obras de la ley… No desechó la gracia de Dios: porque si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo” (Gálatas 2:16,21).


¡O bien tiene que haber vivido vidas perfectas (desde nuestros inicios) o humildemente debe entrar en una relación adecuada con Él que es el hombre perfecto sin pecado, que ha vivido una vida perfecta ante Dios el Padre! La Biblia dice que “Como está escrito: No hay justo, ni aun uno” (Romanos 3:10) Sería imprudente para ofrecer nuestro desempeño deficiente ante Dios como la entrada a su presencia celestial debido a que “…todas nuestras justicias [son] como trapo de inmundicia…” (Isaías 64:6) Solamente Cristo y Su sacrificio en la cruz debe ser nuestra esperanza para salvación. ¡Recibe la dádiva de la vida eterna hoy! (Romanos 6:23)


“Hermanos, ciertamente la voluntad de mi corazón y mi oración á Dios sobre Israel, es para salud [salvación]. 2 Porque yo les doy testimonio que tienen celo de Dios, mas no conforme á ciencia. 3 Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado á la justicia de Dios” (Romanos 10:1-3).


A pesar de que esto fue escrito por el apóstol Pablo acerca de su amor y preocupación por el pueblo judío, también se podría aplicarse a los Santos de los Últimos Días que también tienen celo de Dios pero no conforme a las verdades de la escritura.  

 

RELIGIÓN

Si obedezco, soy aceptado

Si soy bueno, Dios me amará

Gente: Buena y mala

Enfoque: Lo que yo hago o no hago

Produce: El orgullo y la desesperación

Motivado por el miedo


CRISTIANISMO

Yo soy aceptado, por eso yo obedezco

Soy malo, y Jesús ama la gente mala

Gente: arrepentida o no arrepentida

Enfoque: Qué hizo Jesús

Produce: La humildad y la confianza

Motivado por amor


La vida después de la muerte


EL CIELO: Exclusiva a la fe mormona es una creencia en tres grados de gloria o tres cielos o reinos distintos.


Celestial (hogar de los dioses y la esperanza futura de los Santos de los Últimos Días fieles).

Terrestre (morada de los justos no mormones, mormones infieles).

Telestial (destino eterno de los impíos).


INFIERNO: Conocido entre los miembros SUD como la prisión espiritual. A pesar de que se ve como un lugar eterno, los SUD creen que nadie va a vivir en el infierno por más de una temporada de tiempo previo al Día del Juicio. Similar al purgatorio católico, la prisión espiritual es un lugar para instrucción y la oportunidad para la conversión a la fe mormona.


Los mormones creen que van a ir a un lugar llamado paraíso después de la muerte, y se quedarán allí hasta el día del juicio cuando serán enviados a uno de los tres grados de gloria. Los mormones fieles creen que van a vivir en el reino celestial. Mormones casados en un templo creen que con el tiempo pueden llegar a ser dioses o diosas dentro del reino celestial.


El diablo y sus demonios serán echados a las tinieblas de afuera, junto con los "hijos de perdición," considerados ciertos individuos que han rechazado la fe mormona (apostatados).

"Todos los pecados serán perdonados con excepción del pecado contra el Espíritu Santo; porque Jesús salvará a todos menos a los hijos de perdición. ¿Qué debe hacer el hombre para cometer el pecado imperdonable? Debe haber recibido el Espíritu Santo, deben habérsele manifestado los cielos, y después de haber conocido a Dios, pecar contra El. Después que un hombre ha pecado contra el Espíritu Santo, no hay arrepentimiento para él. Tiene que decir que el sol no brilla, cuando lo está mirando; negar a Jesucristo cuando se le han manifestado los cielos, y renegar del plan de salvación mientras sus ojos están viendo su verdad; y desde ese momento empieza a convertirse en enemigo. Así sucede con muchos apóstatas de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimas Días (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 443-44). Para mayor información sobre el punto de vista cristiano de los tres niveles del cielo, por favor vea la sección Textos de prueba bajo Escritura.


TESTIMONIO DE GLENN PARKER


Cuando yo era 32 meses de edad, mi familia estaba involucrada en un terrible accidente automovilístico. Mi mamá falleció. Mi padre y mi hermano, tal como yo sobrevivimos este accidente. Esto ocurrió en el primer cumpleaños de mi hermano menor. Era muy difícil para mi padre como él se quedó con dos bebés a cuidar de por sí solo. El se traslado con sus padres y dependía de ellos por apoyo emocional para los próximos años. 


Alrededor de tres años después de la tragedia, Papa conoció a una amable mujer mediante un amigo mutuo y muy rápidamente le propuso matrimonio a ella. Ella acepto y manejaron de Los Angeles a Yuma, Arizona y se casaron un fin de semana. Cuando regresaron de Arizona ellos continuaron a vivir con mis abuelos por aproximadamente dos años, hasta que fueron capaces a construir a una casa propia. Nosotros luego nos convertimos en una familia y mi hermano y yo éramos muy cómodos con nuestra madre como ella era realmente la única madre podíamos recordar cuando crecimos. 


Mi papa tuvo muy pocas convicciones religiosas, después de haber sido criado con antecedentes nominales en la Iglesia Metodista allí en una comunidad agrícola de la medio-oeste. Mi madrastra por otro lado fue criada en la iglesia mormona en la reserva india antes de mudarse al área de Los Ángeles. Ella nos contaba historias de no ver un hombre blanco antes de que ella era una adolescente, fuera de su familia inmediata. Sus padres venían de familias mormonas, ambas teniendo un largo linaje de pionero patrimonio de lo cual ellos y ella eran muy orgullosos.  


A tomar la tarea de criar a dos niños pequeños, se sintió obligada a darles formación religiosa, que fue, como he dado cuenta luego, de un sentido del deber mas que uno de devoción. Durante todos los años de mi creciente en la iglesia mormona, creo que ella, o mi papa nunca asistieron iglesia excepto por unas muy pocas veces. Yo creo que mi papa era más que nada neutral cuando se relacionaba con asuntos religiosos, pero ella tenía un sentido del deber cuando se trató de mi hermano y yo. Ella era una maravillosa madre y yo siempre la considerará “Madre” porque ella era la única que conocí. Yo nunca tenía el sentir de que no éramos sus hijos. Ella era una disciplinarían fuerte, pero siempre con amor.


Mi hermano y yo fuimos bautizados a la edad de 8 años, recibimos al Sacerdocio Aarónico a los 12 años, y Sacerdocio de Melquisedec a los 18 años. Estábamos adoctrinados en todos los doctrinas SUD y realmente nos sentimos muy orgullosos que éramos “diferente” del mundo alrededor. Debo decir que esta formación, especialmente las enseñanzas de la “Palabra de Sabiduría” eran muy útiles para mantenernos alejados de influencias fuertes y negativas, durante nuestra escuela secundaria. Estoy seguro de que nos evitamos muchas situaciones que nos pudieron haber llevado por la senda a una seria de problemas. Una gran cantidad de nuestros compañeros tenía todo tipo de choques con el alcohol y los problemas del sexo. 

 

Yo recuerdo que iba a un banquete de la escuela secundaria y pedía a una muchacha que no era mormona a ir conmigo. Supongo que yo no era suficientemente fuerte en mis creencias que rehusaría a asociarme con gente “no creyente. “ Me dijo que era una bautista y ahora estoy seguro de que ella no era conciente de cómo diferente son los mormones. Allí en el banquete fue pasado un cigarro por todo el salón, con la expectativa que todos participarían a fumarlo en su turno para mostrar unidad dentro de la clase. Recuerdo que me llegaban escalofríos cuando se acerco el cigarro donde yo y mi invitada estábamos sentados. ¿Qué debería hacer? ¡Cuando llego a mi, yo lo pase a mi invitada diciendo que yo no fumo! Ella lo tomo y fumo profundamente y dijo que nunca podría vivir en paz si sus hermanos oyeron que ella no era parte del grupo. Esto era un momento muy vergonzoso al momento, pero después sentí orgulloso que quede con mis convicciones aunque se rieron de mí en este momento.  


Cuando me gradué de la segundaria me fui a trabajar y no tenía ningún pensamiento de asistir a la universidad. Yo estaba casado dos años después en el Templo Saint George y mi esposa y yo hemos intentado a vivir como fiel mormones. Dos niños llegaron y pudimos estar en nuestra propia casa en el Valle de San Fernando. Como paso el tiempo comenzamos a cuestionar lo que nos había enseñado dentro de la iglesia y no pudimos unirnos a los muchos que abrieron sus testimonios por decir que “sabia Joseph Smith era un verdadero profeta de Dios y que el Libro de Mormón era verdadero.” Empezamos a hacer preguntas acerca de algunas creencias que estábamos escuchando, especialmente la noción de que podríamos convertirnos en Dioses algún día si éramos fieles. Siempre se nos dijo a orar acerca de ello y Dios nos daría paz y un testimonio.  

  

Al pasar el tiempo, nuestro matrimonio fracasó y eventualmente termino en divorció. Era este tiempo en mi vida que sentí que todo iba mal y seguía a cuestionar las enseñanzas mormonas pero todavía no obtuve respuestas satisfactorias. Volví a mi madrastra y ella era muy vaga en sus respuestas y pronto yo no tenía confianza en como ella iba a manejar a mis preguntas. Ella realmente trato de evitar mis investigaciones y yo sabía que ella tenía poco conocimiento o convicción respeto a las enseñanzas SUD. Fue una religión para ella pero no una sincera convicción. Con el tiempo, incluso criticaba algunas prácticas de la iglesia. 


Alrededor de dos años después me volvió a casar, a una no mormona, (una bautista) y establecimos una casa con sus dos hijos y mis dos por visitas. Pasando a un nuevo vecindario, nos fuimos presentados a una familia vecina cristiana. Nos invitaron a un estudio bíblico que tenían en su casa y lo aceptábamos. Yo pensaba que yo podría encontrar alguna ayuda en dar sentido a todas las preguntas que pasaban por mi mente respeto a Dios y “religión” en general.  


Una tarde en el estudio bíblico estábamos estudiando en el evangelio de Marcos y no puedo recordar específicamente en que tema nos metimos pero surgió el del mormonismo. Una de las señoras allí hizo el comentario, “Mormones no son cristianos.” Yo fui llevada por su aparentemente firme convicción de lo que estaba diciendo. Me mantuve quieto como no había revelado mi membresía SUD y solo me perturbó por adentro. Cuando volvimos a casa mi esposa y yo tuvimos una larga plática y solo estuve más confundido. Me puse decidido a probar que la frase que oí era falsa y empecé mi propio estudio de la Biblia.  


Lamentablemente, yo crecí con el entendimiento de que la Biblia no era confiable en muchas áreas. Que uno no podía basar todas sus creencias en ella o confiarla si sola, pero uno necesitaba la sabiduría de profetas de hoy en día para guiar su pensar y buscar a Dios y el evangelio. En este estudio bíblico yo estaba aprendiendo diferente. Estas personas tenían convicción acerca de la Biblia y se manifestaban paz en estas convicciones. Esa era algo que yo quería, así que yo escuche atentamente como ellos creyeron y explicaron a las escrituras bíblicas. Hasta aquella noche, cuando la señora hizo el comentario que me asombraba, yo estaba comenzando a ver las diferencias en lo que yo había ensenado. Pero, aunque yo no era de “la misma fe” como estos vecinos, yo si me consideraba un cristiano.  


Durante los próximos meses yo investigaba a fondo la escritura bíblica, oraba mucho pidiendo a Dios que me mostrara la verdad, y volví mas confundido. Estuve encontrando que la Biblia dijo que yo era un pecador, algo que nunca había oído por mis maestros SUD. Estuve encontrando que yo era perdido y destinado a la destrucción y al infierno debido al mal de mi vida. ¡Yo necesitaba un Salvador! Empecé a ver que yo no estuve en el camino a convertirme en un dios, sino en el camino al infierno y el tormento eterno. Pronto empecé a ver como Dios me ha amado y provisto un camino para salvarme de esta ultima destrucción. También estuve recibiendo respuestas a mi montón de preguntas las cuales nunca pude encontrar por mis maestros SUD. Yo encontré que eran sólidas respuestas creíbles a las preguntas profundas de la vida y que no tuve que confiar en lo que un mero hombre estaba enseñando, porque pronto me di cuenta que Dios proveyó Su Palabra como guía para mi vida. Pude ver entonces que Jesucristo era el Cordero de Dios y había venido a la tierra para dar Su vida como sacrificio para mí. Yo confesé mi pecado y recibí el regalo de Dios de la vida eterna, y era bautizado aquella misma noche.  

 

Pude ver que yo no era un cristiano en el sentido bíblico porque yo estaba intentando a seguir un hombre, Joseph Smith (y profetas subsiguientes) en lugar de Jesucristo. Yo era realmente un “Smiteo” – seguidor de Smith, en vez de un cristiano. Pude ver que simplemente porque el nombre de Jesucristo parece en el nombre de la Iglesia SUD no se hace mormones cristianos. Un cristiano es uno que sigue y confía Jesucristo para su vida y la eternidad. Yo ya no estaba atrapado en un sistema que enseñaba que debo trabajar duro cada día y espero que yo estuviera haciendo lo suficiente para complacer a Dios y algún día recibiría un premio. Yo ahora supe que yo estuve seguro por la eternidad no por lo que yo podría hacer sino por lo que Jesucristo hizo por mí. Ahora yo pude amar a Dios y servirle no para ganar Su aprobación sino porque me amó primero y dio a si mismo para mis transgresiones, mi pecado. Por fin encontré la paz por lo cual estuve buscando por tanto tiempo.  


Por Glenn Parker